Si llevas tiempo usando Windows pero quieres probar Linux Mint sin perder tus archivos ni arriesgar tu sistema principal, instalar ambos sistemas en el mismo equipo (arranque dual o dual boot) es una excelente opción. Sin embargo, es normal tener dudas: ¿qué pasa con tus documentos?, ¿puedes recuperar Windows si algo sale mal?, ¿es complicado crear particiones? En esta guía detallada te explico, paso a paso, cómo instalar Linux Mint junto a Windows sin borrar tus datos y minimizando los riesgos.

Vamos a ver cómo preparar Windows, hacer una copia de seguridad básica, crear el USB de instalación de Linux Mint, configurar la BIOS/UEFI, particionar el disco correctamente y, finalmente, instalar Linux Mint respetando tu instalación de Windows.

Requisitos previos y recomendaciones básicas

Antes de tocar particiones o instalar un segundo sistema operativo, es importante comprobar que tu equipo cumple con unos mínimos y que tu información está protegida.

Requisitos mínimos de hardware

Linux Mint es una distribución relativamente ligera, pero para trabajar con comodidad junto a Windows es recomendable contar con:

  • Procesador: 64 bits (la mayoría de equipos actuales lo son).
  • Memoria RAM: mínimo 4 GB; idealmente 8 GB o más.
  • Almacenamiento: al menos 40 GB libres en el disco donde quieras instalar Linux Mint (20 GB como mínimo absoluto, pero muy justo).
  • Conexión a internet: recomendable para descargar actualizaciones y paquetes durante o después de la instalación.
  • USB: una memoria USB de al menos 4 GB para crear el medio de instalación.

Comprobar si usas BIOS o UEFI

La mayoría de equipos modernos usan UEFI en lugar de BIOS tradicional. Es importante saberlo porque afecta a cómo se gestiona el arranque y la partición del disco.

  • En Windows 10/11: pulsa Windows + R, escribe msinfo32 y pulsa Enter. En la ventana de Información del sistema, busca Modo de BIOS:
  • Si indica UEFI, tu equipo usa UEFI.
  • Si indica Heredado o Legacy, tu equipo usa BIOS tradicional.

Linux Mint funciona en ambos casos, pero en UEFI es fundamental respetar la partición EFI que ya usa Windows para arrancar.

Copia de seguridad para no perder archivos

Aunque la instalación de Linux Mint junto a Windows suele ser segura, cualquier operación con particiones implica riesgo. Una copia de seguridad te permite recuperar tus datos si algo inesperado sucede.

Qué debes guardar como mínimo

  • Documentos importantes: carpetas Documentos, Escritorio, Imágenes, Vídeos, Música.
  • Trabajos y proyectos: archivos de trabajo, proyectos de estudio o profesionales.
  • Fotos y recuerdos: todo aquello que no quieras perder bajo ninguna circunstancia.
  • Configuraciones clave: marcadores del navegador (sincronízalos con tu cuenta), archivos de configuración específicos, etc.

Dónde hacer la copia de seguridad

  • Disco externo USB: la opción más sencilla y rápida.
  • Memorias USB adicionales: útiles para volúmenes pequeños de datos.
  • Nube: servicios como Google Drive, OneDrive, Dropbox, etc., son útiles para documentos ligeros.

Haz la copia antes de modificar particiones. No sigas con el proceso si tienes datos importantes sin respaldar.

Preparar Windows antes de instalar Linux Mint

Antes de instalar Linux Mint, conviene dejar Windows en buen estado y liberar espacio en el disco. Así se reducen problemas y se facilita la convivencia entre ambos sistemas.

Desfragmentar (solo si usas HDD)

Si tu disco es un HDD mecánico, desfragmentar ayuda a compactar los datos y facilitar la reducción de la partición de Windows.

  • En Windows, busca Desfragmentar y optimizar unidades.
  • Selecciona la unidad del sistema (normalmente C:).
  • Pulsa en Optimizar y espera a que termine.

Si tu disco es un SSD, no hace falta desfragmentar; Windows ya lo optimiza de otro modo.

Comprobar errores en el disco

Es recomendable verificar que el disco no tenga errores lógicos antes de modificar particiones.

  • Abre el Explorador de archivos, haz clic derecho en la unidad C: y elige Propiedades.
  • En la pestaña Herramientas, ve a Comprobación de errores y pulsa Comprobar.
  • Sigue las instrucciones y reinicia si el sistema lo solicita.

Desactivar el inicio rápido de Windows

El inicio rápido de Windows puede causar problemas al montar particiones NTFS desde Linux, porque deja el sistema en un estado híbrido de hibernación.

  • Ve a Panel de control > Hardware y sonido > Opciones de energía.
  • Haz clic en Elegir el comportamiento de los botones de inicio/apagado.
  • Pulsa en Cambiar la configuración actualmente no disponible.
  • Desmarca Activar inicio rápido (recomendado).
  • Guarda los cambios.

Descargar Linux Mint y crear el USB de instalación

Con Windows listo y tus datos a salvo, el siguiente paso es descargar la imagen ISO de Linux Mint y preparar un USB arrancable.

Elegir la edición de Linux Mint

Linux Mint ofrece varias ediciones según el entorno de escritorio:

  • Cinnamon: la edición principal, moderna y bastante intuitiva.
  • MATE: más ligera, ideal para equipos algo antiguos.
  • Xfce: la más ligera, para hardware muy limitado.

Para un equipo relativamente moderno, la mayoría de usuarios eligen Cinnamon. Descarga la ISO desde la web oficial de Linux Mint, siempre desde un enlace de confianza.

Crear el USB arrancable desde Windows

Necesitarás una herramienta para grabar la ISO en el USB de forma que sea arrancable. Una de las más populares es Rufus.

  • Descarga Rufus desde su página oficial.
  • Introduce el USB (se borrará todo su contenido).
  • Abre Rufus y selecciona tu memoria USB en Dispositivo.
  • En Selección de arranque, elige la ISO de Linux Mint que descargaste.
  • En Esquema de partición elige:
    • GPT si tu equipo usa UEFI.
    • MBR si tu equipo usa BIOS heredada o si necesitas compatibilidad.
  • Deja el resto de opciones por defecto y pulsa Empezar.

Al terminar, tendrás un USB de instalación de Linux Mint listo para arrancar.

Reducir la partición de Windows para hacer espacio a Linux Mint

No es necesario borrar Windows ni formatear el disco. Vamos a reducir la partición actual de Windows para liberar espacio que usará Linux Mint.

Usar el administrador de discos de Windows

  • Pulsa Windows + X y elige Administración de discos.
  • Localiza la partición donde está Windows (normalmente C:, etiquetada como Arranque o Inicio).
  • Haz clic derecho sobre C: y selecciona Reducir volumen.
  • Windows calculará cuánto puedes reducir. Introduce el espacio a liberar en MB.

Como referencia, puedes destinar a Linux Mint:

  • 20–30 GB para un uso básico (navegar, ofimática).
  • 40–60 GB o más si vas a instalar muchos programas o guardar archivos localmente.

Tras la reducción, verás un área de espacio no asignado en el disco. Es ahí donde crearemos las particiones de Linux Mint durante la instalación.

Configurar BIOS/UEFI para arrancar desde el USB

Ahora necesitas que el equipo arranque desde el USB en lugar de hacerlo directamente desde Windows.

Entrar en la BIOS o UEFI

Apaga el equipo por completo. Luego enciéndelo y, antes de que cargue Windows, pulsa repetidamente la tecla correspondiente:

  • En muchos portátiles: F2, F10, F12 o Esc.
  • En algunos equipos de sobremesa: Supr (Del).

Consulta la pantalla inicial o el manual de tu placa base/portátil para saber la tecla exacta.

Cambiar el orden de arranque

  • En la configuración de BIOS/UEFI, busca el apartado de Boot o Arranque.
  • Coloca tu memoria USB en primer lugar de la lista de dispositivos de arranque.
  • En equipos UEFI, asegúrate de que el USB aparece como dispositivo UEFI.
  • Guarda los cambios y sal (normalmente con F10).

Con el USB conectado, el equipo debería iniciar el entorno en vivo de Linux Mint (modo Live).

Probar Linux Mint en modo live sin tocar el disco

Antes de instalar, Linux Mint permite arrancar en modo Live, es decir, ejecutar el sistema desde el USB sin modificar tu disco.

Verificar que todo funciona correctamente

  • Selecciona en el menú de arranque la opción Start Linux Mint (o similar).
  • Espera a que cargue el escritorio de Linux Mint.
  • Comprueba que funcionan el teclado, el ratón, la red (Wi‑Fi o cable) y, si es posible, el sonido.

Si algo clave no funciona (por ejemplo, la Wi‑Fi), toma nota del modelo de tu tarjeta y revisa la documentación de Linux Mint antes de instalar.

Instalar Linux Mint junto a Windows paso a paso

Cuando tengas claro que el sistema funciona en modo Live, puedes iniciar el asistente de instalación desde el icono Install Linux Mint del escritorio.

Idioma, distribución de teclado y conexión

  • Elige el idioma de instalación (por ejemplo, Español).
  • Selecciona la distribución de teclado adecuada (por ejemplo, Español).
  • Conéctate a internet si tienes Wi‑Fi disponible; así podrás descargar actualizaciones y controladores durante la instalación.

Tipo de instalación: cuidado con la opción de borrado

El punto crítico es la pantalla donde el instalador pregunta cómo quieres instalar Linux Mint. Verás opciones como:

  • Instalar Linux Mint junto a Windows Boot Manager (o similar).
  • Borrar disco e instalar Linux Mint (nunca elijas esta si quieres conservar Windows).
  • Más opciones o Otra cosa (instalación manual).

Si el instalador detecta correctamente Windows y ofrece Instalar junto a Windows, suele ser la opción más sencilla: utiliza automáticamente el espacio libre y configura el arranque dual.

Si no aparece esa opción o quieres un control total sobre las particiones, elige Más opciones y realiza el particionado manual.

Crear las particiones de Linux Mint manualmente

En la ventana de particionado avanzado, verás la tabla de particiones de tu disco. Asegúrate de identificar claramente:

  • La partición de Windows (NTFS).
  • La partición EFI (en UEFI), de tipo EFI System Partition, normalmente de 100–500 MB.
  • El espacio no asignado que creaste al reducir Windows.

En el espacio no asignado crea, como mínimo:

  • Partición raíz (/):
    • Tamaño: al menos 20 GB; recomendado 30–40 GB o más.
    • Sistema de archivos: ext4.
    • Punto de montaje: /.
  • Partición swap (intercambio):
    • Tamaño: 2–4 GB suele ser suficiente. Si tienes muy poca RAM, puedes asignar algo más.
    • Tipo: área de intercambio.

Opcionalmente puedes crear una partición separada /home para tus archivos personales, aunque no es obligatorio. Si lo haces:

  • Sistema de archivos: ext4.
  • Punto de montaje: /home.
  • Tamaño: todo el espacio restante que quieras dedicar a Linux Mint.

Importante: no formatees ni toques la partición de Windows (NTFS) ni la partición EFI existente. Solo usa el espacio no asignado.

Elegir la ubicación del cargador de arranque (GRUB)

El instalador preguntará dónde instalar el cargador de arranque GRUB, que es el menú que verás al encender el ordenador para elegir entre Linux Mint y Windows.

  • En la mayoría de casos, selecciona el disco completo (por ejemplo, /dev/sda), no una partición concreta.
  • En sistemas UEFI, GRUB se integrará en la partición EFI que ya usa Windows, respetando la instalación existente.

Revisa que no haya ninguna partición marcada para borrado que contenga Windows. Cuando estés seguro, continúa con la instalación.

Zona horaria, usuario y contraseña

  • Selecciona tu zona horaria.
  • Elige un nombre de usuario y un nombre de equipo.
  • Configura una contraseña segura (la usarás para iniciar sesión y para tareas de administración).
  • Decide si quieres iniciar sesión automáticamente o pedir contraseña al inicio (recomendado pedirla).

El instalador copiará los archivos y configurará GRUB. Al finalizar, te pedirá reiniciar el equipo.

Primer arranque: elegir entre Linux Mint y Windows

Cuando termine la instalación y retires el USB, el ordenador debería mostrar el menú de GRUB al encenderse.

Menú de GRUB y selección de sistema

  • Verás varias entradas, entre ellas Linux Mint y una entrada para Windows (Windows Boot Manager).
  • Usa las flechas del teclado para seleccionar el sistema que quieras arrancar.
  • Por defecto, normalmente arranca Linux Mint pasado un tiempo; puedes cambiar este comportamiento más adelante.

Arranca primero en Linux Mint para completar las actualizaciones iniciales y comprobar que todo funciona. Después, reinicia y elige Windows para asegurar que sigue iniciando correctamente.

Acceder a tus archivos de Windows desde Linux Mint

Instalar Linux Mint junto a Windows no solo conserva tus archivos, sino que además te permite leer (y normalmente escribir) en las particiones de Windows desde Linux.

Montar y navegar por las particiones NTFS

  • Abre el Gestor de archivos en Linux Mint (Nemo en Cinnamon).
  • En la barra lateral verás tus discos y particiones, incluidas las de Windows (normalmente identificadas por su tamaño o etiqueta).
  • Haz clic en la partición de Windows; Linux Mint la montará automáticamente.
  • Podrás navegar por Usuarios > TuUsuario y acceder a Documentos, Escritorio, etc.

Evita borrar o mover archivos del sistema de Windows desde Linux, limita tus acciones a tus carpetas de usuario para no dañar la instalación de Windows.

Buenas prácticas para mantener ambos sistemas estables

Con Windows y Linux Mint conviviendo en el mismo equipo, solo necesitas seguir algunas recomendaciones para mantenerlos funcionando sin problemas.

Actualizaciones y mantenimiento

  • En Linux Mint: usa el Gestor de actualizaciones para mantener el sistema al día. Instala actualizaciones de seguridad con regularidad.
  • En Windows: permite que se instalen las actualizaciones del sistema, pero evita herramientas de limpieza agresivas sobre el disco donde está Linux.
  • No modifiques las particiones desde Windows una vez hecho el dual boot, salvo que sepas exactamente lo que haces.

No usar hibernación compartida

Evita hibernar Windows si luego vas a acceder a sus particiones desde Linux Mint. Es mejor:

  • Apagar completamente Windows antes de arrancar Linux Mint.
  • Asegurarte de que el inicio rápido de Windows sigue desactivado.

Rescatar GRUB si Windows lo sobrescribe

En alguna actualización mayor, Windows puede sobrescribir el gestor de arranque y hacer que Linux no aparezca. En ese caso:

  • Arranca de nuevo desde el USB de Linux Mint en modo Live.
  • Usa herramientas como Boot-Repair (instalable desde un repositorio) para restaurar GRUB.
  • Tras reparar, deberías volver a ver el menú de arranque con Linux y Windows.

Con esta configuración y siguiendo estos pasos, podrás disfrutar de Linux Mint junto a Windows sin perder tus archivos ni comprometer tu sistema principal.